¿ERES MUY HETEROSEXUAL?

Recoger información sobre las actitudes y el comportamiento sexual es muy difícil.

Por ejemplo, piensa como contestarías a las siguientes preguntas, ¿Con que frecuencia tienes sexo?, ¿Cuántas parejas sexuales diferentes has tenido? ¿Con qué frecuencia te masturbas?

Son preguntas muy íntimas y no se habla de sexo con extraños.

Para contextualizar el tema arrancamos a finales del siglo XIX cuando se creía que las personas eran o bien heterosexuales o bien homosexuales. A principio del siglo XX, Sigmund Freud se atrevió a hablar con libertad de los problemas sexuales.

El DSM-II (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) de la Asociación Americana de Psiquiatría de 1968 recogía la “homosexualidad egodistónica” como categoría específica dentro de los Trastornos Sexuales No Especificados y no fue modificado hasta la revisión del DSM-III-R en 1987.

La década de los 90 desencadena una vuelta atrás a medida que aumenta la notoriedad pública del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), provocando conservadurismo y actitudes negativas hacia la homosexualidad.

Para ilustrar este asunto, sin embargo, es riguroso recuperar lo que se conoce como el Informe Kinsey que se publicó en dos libros, -Conducta sexual del varón (1948) y Conducta sexual de la mujer 1953-.

Este informe recabó series de 12.240 casos, de 6.300 hombres y 5.940 mujeres en Estados Unidos de entre 20 y 35 años; dividiendo a la población estudiada según 12 factores biológicos y socioeconómicos, sexo, raza y cultura, estado civil, edad de inicio en la adolescencia, nivel educativo, profesión, profesión de los padres, medio rural-urbano, grupo religioso, adhesión religiosa y origen geográfico. Intentaron realizar un estudio taxonómico que describiera tipos sexuales para los distintos grupos de población mediante hechos objetivos sobre la sexualidad que representaran a la población. Utilizaron la entrevista personal como procedimiento de recogida de la información. Se trataba de una entrevista estructurada con preguntas directas y concisas. La entrevista básica consistía en 300 preguntas que podía ampliarse a 521. La entrevista duraba entre hora y media y dos horas. Sólo hubo 6 entrevistadores y se comprobó la fiabilidad mediante comparaciones entre ellos.

Alfred Kinsey (1894-1956) era un zoólogo, entomólogo que abordó este estudio con la misma pasión con la que llevaba a cabo el estudio científico de las abejas. De hecho, Kinsey realizó personalmente 7.036 (57,5%) de las historias que componen el informe.

Este informe creó una escala continua de 0 a 6. En 0 se situaban los individuos cuyos contactos y experiencias sexuales tenían lugar exclusivamente con individuos del sexo opuesto y en 6, se situaban los individuos exclusivamente homosexuales.

 

CLASIFICACIÓN DE LA HETEROSEXUALIDAD-HOMOSEXALIDAD EN LOS INDIVIDUOS
                                       0                 1                 2                 3                 4                5               6
Hombres                   72-85%       18-42%       13-38%       9-32%       7-26%       5-22%       3-16%

Mujeres                     75-81%       11-20%         6-14%       4-11%         3-8%         2-6%           1-3%

 

Entre un 9-32% de los hombres y un 4-11% de las mujeres calificaban su experiencia sexual en 3, que indica un comportamiento tanto heterosexual como homosexual. Casi la mitad de los hombres declararon haber sentido atracción sexual por personas de ambos sexos a lo largo de su vida. Este informe no afirmaba que la homosexualidad exclusiva fuera algo habitual, sino más bien que el comportamiento sexual a lo largo del tiempo podría incluir distintas prácticas y una de ellas es la homosexualidad.

 

¿Por qué unas personas son heterosexuales y otras homosexuales? La verdad es que la ciencia no ha proporcionado una respuesta a esta pregunta.

Lo más probable es que la orientación sexual de un individuo, homosexual, heterosexual o bisexual, esté determinada por una combinación de factores genéticos, hormonales, cognitivos y ambientales. No hay un único factor que explique la condición sexual y el peso relativo de cada factor también cambia de unos individuos a otros.

En la actualidad entendemos la orientación sexual como un continuo que oscila desde el que es exclusivamente heterosexual al que es exclusivamente homosexual. Aunque mucha gente piensa que la decisión de ser homosexual o heterosexual es única, la orientación hacia una pareja sexual del mismo o del sexo opuesto, no necesariamente es una decisión que se toma una vez en la vida y para siempre.

 

Belloch, A., Sandín, B. y Ramos, F. (2010). Manual de Psicopatología. Volumen I. Madrid: Editorial McGraw-Hill.

Halonen, J.S. y Santrock, S.W. (1996). Psychology. Contexts of Behavior. Editorial McGraw-Hill.

Kinsey, A.C., Pomeroy, W.B. y Martin, C.E. (1949). Conducta sexual del varón. México: Editorial Interamericana.

Kinsey, A.C., Pomeroy, W.B., Martin, C.E. y Gebhard, P.H. (1967). Conducta sexual de la mujer. Buenos Aires: Ediciones Siglo Veinte.

Artículo escrito por  Aurora Alonso , Psicóloga en prácticas en el Centro de Psicología NB.

 

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